James Lovelock en 1969 promulgó su teoría sobre la existencia de la tierra como un sistema llamado Gaia, como un sistema vivo.
Ahora, entendemos a la perfección la barrera que rompió en 1969. Ahora consideramos que aquello que hacemos dentro del planeta afecta a todo el planeta. Es una situación lógica y aceptada.
Entendemos a la perfección que Gaia siendo un ecosistema tiene sistemas que actúan como los de cualquier otro organismo.
Todo eso lo entendemos. Pero, ¿qué son los futuros para Gaia? ¿Un futuro? ¿Varios futuros?
Empezaremos valorando la realidad. Un sistema que solo tiene opción a tomar una decisión se enfrenta a dos futuros: uno en el que toma la decisión y otro en el que no toma la decisión. Ambas situaciones podrán generar futuros iguales o diferentes dependiendo de otros parámetros. Pero existen ya dos posibilidades, no solo una, por ello existen en el momento anterior a la posible toma de decisión dos futuros posibles.
Gaia, como todo organismo, deberá vivir atendiendo a su cuerpo y a su mente. Sí, hay muchas diferenciaciones respecto a lo que es una mente en todas las especies, unas más evolucionadas que otras, pero tienen mente. Entonces, Gaia, ¿piensa?, ¿tiene mente?
Si consideramos que las partes, seres o individuos que conforman Gaia son el conjunto de su cuerpo, entenderemos que cada uno de ellos actúa como una célula del gran sistema Gaia. ¿Donde situamos la mente?
Retrocedamos un poco. Una persona tiene conciencia, un grupo de personas unidas socialmente crean vínculos emotivos, económicos, sociales, etc. Se vinculan. Por ello, la acción de uno de los individuos acciona la respuesta de otros individuos, y así, individuo a individuo van activando campos de acción de un grupo social. Entre todos crean un movimiento social que podríamos llamar como axioma inicial o nexo cultural, así podríamos entender el nexo cultural como la cultura establecida en unos individuos. Cada cultura sería (bajo este concepto) un axioma inicial o "ser cultura", para entenderlo como una entidad que genera pensamiento.
Visto de esta forma, cada "ser cultura" es una parte del pensamiento de Gaia, cada "ser cultura" es uno de los posibles futuros de Gaia. O todos los futuros.
En este momento entramos en disquisiciones más mundanas. Si entendemos que los "seres cultura" definen los movimientos de ideas dentro de Gaia, entenderemos que las relaciones entre cada uno de los "seres cultura" afecta al rendimiento emocional de Gaia.
Así, las relaciones entre distintas culturas son la evidencia del futuro que le espera a Gaia.
Pero hay un disquisición en todo esto. El mundo no está dividido en "seres cultura", el mundo está dividido por fronteras, y ello marca las actuaciones de los "seres cultura". La existencia de fronteras provoca la continúa lucha por el mantenimiento o mejora de la situación de las fronteras a través de cada uno de los "seres cultura". Enfrentamientos. Fuerzas de choque dentro del pensamiento de Gaia. Futuros violentos en definitiva.
Sin embargo, entender que la relación entre los "seres cultura" podría ser acumulativa, de cooperación, de entendemiento y colaboración, disiparía poco a poco la necesidad de mantener las fronteras, la necesidad de mantener poderes por el control del territorio.
Pero no es tan fácil. Hay "seres cultura" (si realmente creemos que existen) más fuertes, y los hay más débiles, los hay que mueren con su última célula (o persona), y los hay que nacen a través de la unión de diferentes culturas y su mezcla.
Los "seres cultura" no son destructores, sin embargo, las células que lo componen pueden ser más destructivas en unos que en otros. Pero no nos equivoquemos, hay que buscar cual es el resorte que activa la fase destructiva en las células, hay que buscar porqué una célula cambia su forma de actuar, buscar qué le provoca su negativización. Así, las células pueden volver a su estado natural positivo. Más difícil es conseguir que un "ser cultura" restablezca su estado anterior a la guerra. Pero no imposible.
Entonces, ¿porqué los "seres cultura" se enfrentan? ¿por las fronteras? Protegerse de la amenaza siendo amenazadores.
Si consiguiéramos eliminar, o mejor, ir tamizando y disolviendo las fronteras, los "seres cultura" irían perdiendo la necesidad de amenazar a toda costa. Si los "seres cultura" se mezclaran con más viveza sus fronteras se romperían y desaparecería la amenaza, desapareciendo la necesidad de destrucción del vecino.
Entonces, ¿qué se conseguiría con la eliminación de las fronteras? Perdón, reformulo la pregunta: ¿qué se conseguiría con la eliminación de los nacionalismos? Mezcla cultural, nuevos "seres cultura" con nuevos futuros.
Si los nacionalismos fueran desapareciendo, las culturas de todos los pueblos ganarían, el sistema Gaia dejaría de enfrentarse a un futuro incierto, y, con bastante probabilidad, los seres humanos empezarían a vivir sin guerras.
Los nacionalismo son el pasado y el presente, son fuente de guerras. Prepararse para un nacionalismo es prepararse para un futuro en guerra. Es sucumbir al debate de amenaza o amenaza.
El futuro es la mezcla, el futuro son las personas, el futuro es la sociedad.
:·) elferrer 2010-09-03
viernes, 3 de septiembre de 2010
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Deberías leer "El Manifiesto Cyborg", de Donna Haraway. Llega a conclusiones parecidas aunque no referidas exclusivamente al nacionalismo, sino a cualquier tipo de clasificación.
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