martes, 14 de septiembre de 2010

Democracia viva, ¿el nexo con el futuro?

La sociedad basa su eficacia en la unión y cohesión de todos sus integrantes. No importa la situación económica, cultural, geográfica o de otra índole; el resultado siempre ha de ser beneficioso para quien mantiene en funcionamiento la sociedad.

A lo largo de la historia se ha ido creando una conciencia de sociedad en la que la aceptación de ser humano empezaba de la mano de quien tenía el control de dios. Poco a poco este círculo de "amistades humanas" fue creciendo de tal forma que generó un gran grupo de humanos que mantenían el control a través de la religión e ineludiblemente con el poder que le otorgaban las posesiones terrenales del dios dador. No es extraño, por tanto, que las vidas que estaban en sus manos no tuvieran valor, que ni siquiera fueran humanas.

Para conseguir la humanización de todos los integrantes de la sociedad empiezan a preguntarse quien es libre y con qué derechos. Empiezan las guerras de clases y la lucha por el fin de la esclavitud. Alcanzar la humanización fue el fin de la no-democracia.

Los créditos de dios habían desaparecido. La deuda es inmensa, todo un mundo en busca de sus bienes que están controlados por unos cuantos agraciados.

Ahora, quienes heredaron esos créditos deben luchar para no perderlos. Los ciudadanos, que ya son humanos, libres y con derechos, aceptan vivir en sociedad y se organizan. Para ello deberán establecer normas de funcionamiento, y lo mejor es adaptar a la nueva realidad lo que siempre ha funcionado: delegar en dios el futuro. con esta premisa continúan funcionando los estados, en mayor o menor medida.

Pero algo no funciona, ¿qué ocurre en una sociedad humana e integrada que está imposibilitada de conseguir sus objetivos?

La sociedad está encerrada dentro de un sistema herrático y desproporcionado. Trata a los humanos como materia prima, no considera que el sistema debilita o fortalece la situación de unos humanos contra otros. Las leyes se van convirtiendo en penosas y perversas en manos del estado.

El estado no acepta a la humanidad, a todas las diferencias que lo hacen humano y diverso.

El estado crea una tabla rasa donde medir y culpabilizar a la gran mayoría de humanos. No son justas las leyes que condenan con la misma cantidad monetaria a diferentes humanos sin considerar el efecto de la pena en cada persona. Las leyes deshumanizan a la sociedad.

Así, la sociedad, solo puede humanizarse consiguiendo el control de las leyes, observando, recapacitando, discutiendo, motivando, evolucionando el estado con las leyes a través del contacto social.

La sociedad (humana) es consciente de ello, pero peligra el futuro de quienes controlan los gobiernos y los mercados. Así, permitir que de vez en cuando se decida quienes nos representan es más beneficioso que dejar las decisiones en manos de los ciudadanos, humanos de a pie.

El poder requiere tener control, cuanto más tiempo y durante más tiempo tenga el control sin interferencias de los ciudadanos más beneficioso para la clase dominante.

La Democracia Directa viene a solucionar gran parte de estos "indeseables perjuicios", mantiene el gobierno alerta, y al mismo tiempo, el estado es consecuente con los ciudadanos. Los ciudadanos pueden actuar para hacer cambios sobre leyes que no les gusta, y al mismo tiempo, hay leyes que no pueden hacerse (por ejemplo, cambios en la constitución) si no es mediante consulta ciudadana.

Pero quedan todavía grandes frentes donde no puede actuar la Democracia Directa.

La Democracia Directa es el formato en que el estado establece conexión con los ciudadanos, permitiendo a éstos rectificar las malas conductas de los gobiernos. La Democracia Directa ofrece una forma segura de verificar y cohesionar la conciencia social, creando la posibilidad de generar las discusiones necesarias para encontrar la mejor solución a un problema a través de todos los ciudadanos. El formato de Democracia Directa necesita utilizar el tiempo correctamente, dando suficiente lapso de tiempo para que se puede generar la discusión en la sociedad.

Sin embargo hoy en día hay un desfase temporal. El tiempo que necesita el gobierno para utilizar negativamente el poder que tiene y el tiempo que una Democracia tiene para contrarrestarlo es un desfase enorme, incluso en una Democracia Directa. La misma herramienta que ofrece la garantía de que funcione correctamente la Democracia Directa es la que obstruye la eficacia social de un mal gobierno: el tiempo. Hoy en día el tiempo es clave. El mundo se mueve a velocidad de vértigo, bastan pocos días o semanas para cambiar el rumbo de un gobierno sin intervención ciudadana.

A ello, debemos sumarle la evolución cultural de la sociedad que se enfrenta al estado y al gobierno instaurado. Es necesario entender que la sociedad es el fruto de la cultura de los pueblos que la integran. Por tanto, pueblos que tienen poca experiencia democrática serán más parcos de movimiento y reacios al autogobierno que pueblos con alta experiencia democrática. Ello no implica que no sepan decidir. Ello induce al miedo a decidir, un pueblo que ha sufrido de autoritarismos está preso del miedo a pensar, pero sabe qué es lo quiere. Así, la autoconfianza, la autoestima, la motivación, y, en definitiva, la cultura social y política del pueblo debe ir avanzando para que no tenga miedo a tomar decisiones, a involucrarse en el autogobierno.

Aquí tenemos uno de los grandes retos: conseguir que la sociedad hable sin miedo a través de sus ciudadanos.

La Democracia Directa es un escalón ineludible para conseguir dicho propósito, pero, tendremos todavía el paso definitivo pendiente de realizar: el autogobierno instantáneo.

Es fácil pensar que es imposible llegar a este tipo de autogobierno. Es fácil creer que la Democracia Directa es el fin último de una democracia. Pero, conseguir que la sociedad resucite, conseguir que la sociedad esté viva políticamente, en definitiva: conseguir una Democracia Viva, es una finalidad que está dentro de las posibilidades de este mundo.

Ahora, en pleno siglo XXI se tiene la herramienta fundamental: información al instante sin censura mediante la red de redes, internet.

Las opciones para plasmar el autogobierno son viables, las ventajas son para todos, las desventajas para quienes perderán el control del gobierno: los políticos y mercados financieros.

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