miércoles, 29 de diciembre de 2010

La realidad nunca es creíble

A partir del 15 de enero de 2011 el gobierno volverá a debatir la Ley Sinde.

Sin embargo, la decisión ya está tomada. Solo queda saber qué concesiones deberá hacer el PSOE al partido que apoye su ley. El precio no lo conoceremos, pero el resultado de la ley sí.

La realidad es que la Ley Sinde no se pronuncia para que los "pobrecitos creadores y multinacionales" tengan su parte del pastel en el mundo digital. Lo siento por ellos. Ellos solo son la excusa.

En los últimos meses hemos visto la persecución del sitio Wikileaks. Ello ha puesto en jaque a varios gobiernos al verse las artimañas que utilizan para negociar entre ellos su situación en las relaciones mundiales.

Y este hecho sirve para esclarecer porqué se promulgan leyes que van en contra de los ciudadanos. La Ley Sinde no es necesaria para que un escritor (desconocido o conocido) pueda sobrevivir a los infortunios del clima del frío invierno. Ni siquiera para que una empresa multimedia o canal de televisión sea o no un negocio en el futuro. La libertad económica es quien hace y deshace a su antojo los negocios, y siempre en manos de los poderosos.

Sin embargo, en esta era de internet, el control del poder está tambaleando y está haciendo posible que aflore información a la vista de los ciudadanos. Por ello, los gobernantes han tomado la decisión de evitar a toda costa que la información circule libremente. Pero no es por el bien de las naciones, sino por el bien de los poderosos. O dicho al revés: no es por el bien de la democracia, sino para mal de los ciudadanos.

La razón por la cual se aprobará la Ley Sinde es más simple. Los gobiernos nos tienen acostumbrados a utilizar herramientas autoritarias, recuérdese la patada en la puerta del señor Corcuera, la cual fue retirada a los meses de estar en práctica.

Es seguro que la Ley Sinde saldrá vencedora, es seguro que estará aplicable durante unos meses. Y también terminará derogándose por antidemocrática.

Lo que ocurrirá durante esos meses de vigencia de la Ley Sinde podría ser:

a. A los pocos días de su puesta en funcionamiento (el organismo que tenga potestad de actuar) presentará cientos o miles de informes sobre webs que atentan según la Ley Sinde a creadores y demás. Entre ellas habrá algunas (puede que no más de cinco o diez) a las cuales no pueden atacar con rapidez. No me asombraría ver páginas como la de Wikileaks u otras que ponen en entredicho al gobierno. Ninguna persona puede en 48 horas estimar si miles de informes son posiblemente todos ellos posibles amenazas, por lo tanto, solo le quedará la posibilidad de aceptar todo el paquete.

b. Multitud de personas anónimas verán su futuro digital totalmente muerto para siempre, sus pertenencias les serán arrebatadas y serán tratados como delincuentes de la más baja calaña. Tanto si son culpables como si son inocentes tendrán que demostrarlo actuando contra el gobierno en un juicio después de ser tratados como culpables. Para ello deberán tener solvencia económica. La justicia se les escapará de las manos.

Por otra parte, puede que la ley Corcuera todavía esté suficientemente reciente en la mente de algunos políticos defensores de la democracia para (de esta forma) evitar la masacre de inocentes en los comienzos de la era de internet.

La realidad nunca es creíble, pero ocurre.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

CANON y el derecho de pernada legal

Un evento cultural, es como un matrimonio, un vinculo que nos une a todos llenándonos de vida.

Una comunión que nos acompañará el resto de nuestra vida, las sensaciones que recibimos y transmitimos nos enriquecen a todos los que tenemos la suerte de disfrutar de ese momento único e irrepetible en donde artistas y público dan y reciben por igual, compartiendo una esencia que a todos nos hace ser mejores.

Esta unión creadora de Vida , en los tiempos modernos al igual que en la época feudal mas oscura, se encuentra mancillada, agredida, atacada, por un supuesto derecho para beneficio de unos pocos, con perjuicio de todos.

Que, puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz.

Al igual que el Derecho de Pernada hoy en día es algo inimaginable en una sociedad que quiere vivir libre, en un futuro, el derecho/canon/tasa/impuesto cultural, también será inconcebible en una sociedad que quiera vivir en paz.

viernes, 22 de octubre de 2010



Mesa de la VII Asamblea del Partido Pirata Español, celebrada el 18 de septiembre en el Centro de Negocios Lagasta de Madrid, donde se celebraron elecciones a la Junta Directiva Nacional y al Comité de Derechos y Garantías.

martes, 19 de octubre de 2010

El Síndrome de Estocolmo

En el siglo XIV se fabrican los primeros tipos móviles de madera, siendo en el siglo XV cuando se realiza el cambio a los tipos de plomo. Anteriormente, desde el siglo V, en China, ya se utilizaban las cuñas de madera.
En el siglo XV, el proceso de copiado de un libro en manos de un copista podía tardar hasta 10 años. Sin embargo, con la reciente invención de los tipos de plomo se redujo el tiempo de copiado de un libro hasta varias semanas o meses.
En el siglo XIX se automatiza el proceso de producción de los textos con la linotipia, máquina que a través de un teclado componía automáticamente los tipos de plomo en la caja.
Posteriormente, en la década de 1980, aparecen las primeras máquinas electrónicas que realizan la composición tipográfica, nace la fotocomposición. Esta década será el principio de una revolución muda en la sociedad.
En la década de 1990 la autoedición con ordenadores personales vuelve a revolucionar la imprenta.
Todos estos cambios vinieron acompañados de grandes evoluciones en el sistema de impresión, tratamiento de la imagen y del papel.
Y llegamos a finales del siglo XX, internet aparece en el mundo.
En cada una de las evoluciones de la imprenta el proceso de mejora hace disminuir progresivamente el tiempo de producción de las copias impresas. Con ello, el producto llegaba a más manos y su coste (en tiempo) se reducía.
Si consideramos que la cultura es la memoria de la humanidad, con cada invento o proceso que ha permitido mejorar el traspaso de información de un tiempo a su posterioridad se conseguía que la cultura fuera más ágil, que la memoria fuera más exacta, y que su legado llegara a más personas. El hecho de que la cultura vaya siendo cada vez un bien intangible en manos de más personas va haciendo que la población vaya consiguiendo la liberación de su psique frente al poder establecido. La cultura libera a la persona.
A día de hoy no existe ninguna persona capaz de realizar ninguna tarea mecánica o artística sin haber conseguido unos conocimientos de la sociedad. Todos recibimos la cultura de manos de nuestros padres y de la sociedad, tanto a través de la enseñanza como de conexiones con otras personas tanto directamente como a través de los medios de comunicación.
Todas las conexiones que realizamos las personas repercuten en la cultura global, afianzan la cultura global y evolucionan el significado cultural de la realidad. Todos modificamos la cultura.
El proceso de producción cultural a través de la imprenta (como fuente de transmisión cultural) ha ido desarrollándose pese a que los poderes, los gobiernos, la religión, han intentado constantemente someter la cultura a los intereses de ellos, con el único fin de controlar el pensamiento de todas las personas. Controlar la información, es controlar la cultura, y por ende, controlar el futuro. Pero si hay algo más peligroso que controlar el futuro es conseguir aparcar, frenar, romper, destruir la cultura en el presente. A través del control y censura de la cultura en el presente se consigue frenar la evolución cultural, en definitiva, se destruye la libertad de pensamiento y se sacrifica la objetividad de las personas. Con ello consiguen mantener el control social, y tras el control social está el control económico. ¿Quien es el más interesado en conseguir el control económico de una sociedad? Dejaré esta pregunta para que cada cual tome partido :·)
La imprenta, ese monstruo desconocido. En el siglo XV la imprenta empezó a florecer. Magnífico. Los copistas se quedaron en el olvido. Hace cinco siglos que han dejado de existir los copistas, el mundo evoluciona y mejora. En el siglo XIX aparece la linotipia, los tipos móviles se quedan para pequeños usos dentro de la imprenta, las grandes producciones de libros se reconvierten en empresas que solo se dedican a pasar los textos en grandes cajas de plomo. Las imprentas ven desaparecer a muchos de sus componentes dedicados a crear manualmente con la caja las páginas de libros, periódicos y revistas. Hace un siglo desapareció la mayor parte de ocupación de los maestros cajistas. El mundo evoluciona y mejora. En la década de 1980 aparece la fotocomposición, la velocidad con que se realiza con el ordenador el mismo trabajo que con la linotipia es considerable y permite la reutilización de lo trabajado, el guardado de documentos y su corrección, y cómo no, no utiliza plomo, las galeradas de libros y revistas salen directamente en papel fotográfico listo para su montaje directo en las fotomecánicas. Hace 30 años desapareció el oficio de linotipista. El mundo evoluciona y mejora. En la década de 1990 entran en juego los ordenadores personales, la autoedición, cualquiera puede hacer su libro en casa, los textos llegan a las imprentas sin necesidad de pasar por la fotocomposición. Hace 20 años desapareció el oficio de fotocomponedor. El mundo evoluciona y mejora.
Estamos en el 2010, en estos últimos 20 años la imprenta ha visto como todos sus oficios han desaparecido. Todo ha sido parte de un proceso cultural de mejora. La sociedad evoluciona y mejora.
Ahora estamos en la era de internet, la información se transmite por las redes, ya no es necesario imprimir para comunicar cultura. La cultura se genera en las redes y se distribuye en las redes. La cultura es libre, y como tal actúa, con libertad. Las personas acceden libremente a la información que ellas mismas generan.
Ha llegado el momento de ver morir a la imprenta. Pero, este último coletazo no es cualquier cosa.
Detrás de la imprenta está el control de la cultura: los gobiernos, la religión y los mass-media no están dispuestos a perder su negocio. Pero no solo el negocio, sino el control de la cultura, el control de la población. Dejar el poder de la censura inhábil no es algo que tengan en mente.
Para ello tienen que ganar la guerra, aunque saben que la imprenta tiene los días contados, como lo tienen las discográficas y otros productores de material cultural físico. Para conseguir ganar la guerra tendrán que utilizar sus armas, pero sus armas no son suficientes: el dinero, los gobiernos, la religión, son su armamento. Pero necesitan con qué cargar sus armas, necesitan cargar de almas sus armas para que puedan dañar a la sociedad. Tienen que encontrar como inyectar el veneno en la sociedad.
¿Qué he obviado hasta este momento? El origen, el medio y el fin de la cultura: las personas.
Todas las personas son creadoras de su entorno, y a través de su entorno reciben información que vuelven a transmitir. Hay personas que utilizan el entorno para realizar una actividad aparentemente solo económica: panaderos, maestros, psicólogos, etc.
Pero no es solo una actividad sin más. Cualquier persona realiza una transformación cultural en su entorno.
Un panadero no solo amasa pan noche tras noche, también prueba nuevas recetas, realiza cambios sobre viejas recetas, las mejora, las adapta a los nuevos tiempos: realizan un cambio cultural en la sociedad.
Un maestro no solo recita un texto a sus alumnos día tras día, escucha a sus alumnos, revisa sus actos, modela culturalmente a sus alumnos, realizan un cambio cultural en la sociedad.
Un psicológo apenas crea cambios sociales, ¿no?, ¿o tal vez salvar la vida de una persona no es un cambio social? Conseguir que una persona rehaga su psique es una creación... ¿no?
En definición, un autor es un creador de nuevos conceptos culturales, entonces, cualquier persona actúa como co-autor social de la cultura, la reinventa y la devuelve a la sociedad, formando así un ciclo en el que la cultura siempre es la parte beneficiada.
En base a esto, cualquier persona que consigue mejorar o aumentar la velocidad del proceso evolutivo de la cultura es un autor en potencia. Pero solo ciertas personas tienen la capacidad de mejorar notablemente el proceso. A estas personas se las considera “autores”. Desarrollan tareas culturales como otras personas desarrollan otras tareas, en todos los oficios los hay mejores y peores, más valorados y menos, más queridos y menos. Pero en todos los oficios las personas nunca dejan de ser personas.
Ante esto cabe indicar que los procesos económicos están desligados de los procesos sociales o culturales. Cada persona introduce sus conocimientos dentro de los procesos culturales para generar un beneficio social. De esta forma, a través de los procesos sociales se generan nuevas tendencias de relaciones, y fruto de ellas los procesos económicos convierten la intangibilidad de la cultura en un producto económico, dando con ello un beneficio a cada uno de los partícipes. Sin embargo, el beneficio obtenido en el proceso económico está directamente ligado a la necesidad de cada una de las personas de obtener un beneficio individual en su inversión en los procesos sociales.
De esta forma llegamos a la resolución de que la relación entre el autor y la cultura es a través de la sociedad, no sin ella.
Dicho fenómeno (la relación autor-sociedad-cultura) revela una finalidad en las personas: somos seres sociales y culturales. Prueba de ello es la actuación en todas las culturas con los individuos que agreden a la sociedad tanto como grupo como individualmente: todas las culturas excluyen de la sociedad a los individuos agresores. El fallo por no ser un individuo colaborativo cultural y socialmente es la exclusión (como parte fundamental del castigo a parte de otras connotaciones). Solo podrán reinsertarse dichos individuos en el caso de que acepten ser nuevamente social y culturalmente colaborativas.
En este momento puedo interpretar que todas las personas son autores culturales, manteniendo por ello todas las personas su derecho natural sobre la sociedad a ser considerados como emisores culturales. Al entrar un movimiento cultural en la sociedad, ésta crea un proceso económico que validará la pervivencia del movimiento económico independientemente de la pervivencia del movimiento cultural. Es aquí donde se tergiversa la conceptualización del autor como ente transgresor de la cultura creando la falsa imagen de exteriorización sobre la cultura dentro de la sociedad. Debido a esto se confunden los términos "derechos de autor" sobre "beneficios de autor".
En el momento en que una persona decide obtener un beneficio de autor sobre sus aportaciones culturales a la sociedad se crea una relación económica con la sociedad. Es evidente que todas las personas mantienen el derecho sobre su vida y sus relaciones a todos los niveles. Es evidente también que los beneficios que pueda generar una actividad económica vayan a beneficiar a la persona que los genera. Esto es importante porque es necesario para todas las personas diferenciar entre sus derechos y sus beneficios. Así como los beneficios pueden existir o no existir, los derechos de las personas son inalienables. Mientras los derechos de autor se mantienen siempre (¿alguien no sabe quien era Miguel de Cervantes? ¿acaso ha perdido el derecho de haber sido el creador de Don Quijote?), los beneficios de autor solo se consiguen mientras el producto económico relacionado sirve para un proceso económico dentro del movimiento social. Sin embargo, el movimiento cultural puede continuar profundizando en el derecho de autor, generando nuevas corrientes que tanto el mismo autor como otros pueden reforzar con nuevos sistemas. Ello implica que el derecho de autor no existe en base a una referencia económica, siendo la sociedad (y por ende la cultura como destino final) quien recibe el derecho de autor manteniendo la potestad de su dueño sobre su evolución cultural.
En un sistema económico en el que se relacionan autores con un producto comercial se cae en la falsa trampa dialéctica de confundir los derechos con los beneficios. De esta forma el proceso comercial crea en el autor una confusión de relaciones. En un proceso económico hay que tener en cuenta que siempre existe un sistema de relaciones que conecta todos los puntos del proceso para conseguir el movimiento económico. En el proceso económico cabe distinguir entre proveedor, cliente, consumidor y producto. El producto es el trazo cultural dependiente de las relaciones sociales anteriores del autor dentro de la sociedad. El proveedor es la empresa que genera la transmisión del producto hasta el consumidor. El consumidor es aquella persona, empresa, o proceso que compra el producto. Y finalmente, el cliente: el autor. El autor es el cliente de la cultura, también el cliente de la transmisora. Como vemos, los derechos de autor son la evolución de una recepción social de contenidos.
Como iba diciendo, los beneficios de autor van ligados al proceso económico. Esto implica que aquellos procesos culturales que no están implicados en procesos económicos no tienen contacto con los beneficios de autor. Todo movimiento cultural excluído del movimiento económico no representa ningún agravio sobre el beneficio de autor ni el beneficio económico de los transmisores. Se da además la característica que a través de dichos movimientos culturales externos al movimiento económico generan líneas de discusión que mejoran los canales por los cuales los transmisores pueden acceder para contactar con sus consumidores.
Una vez establecida la diferencia entre derecho y beneficio de autor vemos como la barrera social entre el autor (cliente de los procesos económicos) y el comprador (consumidor de los procesos económicos) se disipa, siendo ambos partícipes del sistema cultural.
Hago notar la diferenciación entre distintos segmentos culturales en los cuales se advierte el diferente comportamiento de unos autores y de otros en referencia a la sociedad. Estas diferencias vienen marcadas por la enajenación del coste cultural en la conceptualización de los derechos sobre los beneficios de autor. Generalmente, los autores que suelen aceptar sin menoscabo la evolución cultural de sus trabajos suelen ser científicos, programadores, legisladores, médicos, etc., frente a los autores que ven perjudicial la evolución cultural de su trabajo como son los escritores, músicos, artistas plásticos, etc. Siendo tanto unos como otros idénticos en procesos culturales y finalidades (evolución cultural y social) estos últimos perciben compartir sus trabajos como una pérdida de beneficio. En realidad nunca existe pérdida de beneficio en ninguno de los casos, puesto que compartir la cultura es la única forma de poder evolucionar culturalmente y al mismo tiempo de recibir la cultura necesaria para poder generar nuevos movimientos culturales.
La pérdida de beneficio sobre el trabajo del autor viene determinado por permitir que un tercer proceso intervenga entre el consumidor y el autor. Al intervenir un transmisor cultural como intermediario entre autor y consumidor, el autor se convierte en cliente del intermediario. Sin embargo, el intermediario solo puede sobrellevar la gran inversión económica haciendo creer al cliente (autor) que en realidad es el proveedor de servicios y no el autor del movimiento cultural. Esto ocurre porque el autor pierde el control sobre su obra en el momento en que ha de multiplicarse indefinidamente para poder llegar al consumidor. En aquellos productos que el proceso de transmisión no logra generar múltiples copias indefinidamente se destruye la figura de proveedor y solo se mantienen la figura del autor como generador de cultura. Así, vemos como en artistas plásticos (cuyas obras no puden duplicarse) esta conceptualización adquiere un matiz muy diferente, ocurre lo mismo con representaciones teatrales, y, evidentemente, con aquellos trabajos culturales (científicos sobre todo) que se desarrollan para un fin concreto. En estos casos se desliga la figura del autor como cliente del proveedor de transmisiones, se convierte por tanto en la misma figura el cliente y el proveedor, eliminando por tanto la discusión del coste del producto puesto que solo existe una única salida directa hacia la venta, sin posibilidad de multiplicar indefinidamente las ventas.
Como hemos visto, el derecho de autor nunca desaparece de su dueño. Todos los referentes culturales necesitan que se mantengan los derechos de autor para poder mantener la cohesión cultural y la evolución social. Sin embargo, el beneficio de autor queda ligado íntimamente al proceso económico. Tomamos, erróneamente, el proceso económico como único valedor de la cultura. Al depender, erróneamente, la cultura del transmisor de contenidos crea en el autor el "Síndrome de Estocolmo" por creer que sin los procesos económicos la cultura pierde su beneficio. Pero esto es un error, ya que la cultura mantiene su evolución a través de compartir entre todos sus integrantes los derechos de autor, para poder continuar evolucionando culturalmente la sociedad.
En definitiva, el autor recibe su pago con la misma moneda con la que paga su deuda: con derechos de autor, compartiendo la cultura que la sociedad ha compartido con él. De otra forma el autor termina siendo la munición con que la industria pretende destruir la cultura.

viernes, 15 de octubre de 2010

De la protección de la rebelión a la protección del caciquismo

Tenemos una sociedad basada en el mercado de capitales y transformación de bienes para mantener el Estado. Asimismo el Estado es quien decide como mantenerse a flote recibiendo capital y bienes que puedan generar riqueza al país. Y por supuesto, los ciudadanos son el Estado, y dan al gobierno potestad para actuar en nombre de todos.
Hasta aquí parece que todo funciona bien.
El Estado está conformado por dos partes diferenciadas (que no están relacionadas con la división de poderes): la primera es la clase política, y la segunda los funcionarios públicos.
Es evidente que toda persona que pasa a formar parte del Estado ha de estar retribuida. Es necesario para el buen funcionamiento no solo del Estado sino de cada uno de los ciudadanos que lo integran.
Los funcionarios realizan un trabajo (y cobran por él) pero no tienen poder de manipular el Estado, como cualquier otro ciudadano que realizando trabajos ajenos al funcionariado del Estado tampoco tiene poder de manipular el Estado.
Y ahora los políticos. Aquí, sin embargo, entra la picaresca. Los políticos tienen una retribución económica, que no es un sueldo, por lo tanto diríase que no cobran por trabajar, o lo que es lo mismo: no trabajan. Cierto, solo son representantes de la voluntad de los ciudadanos. Sin embargo reciben cierta cantidad de dinero por la pérdida de tiempo que les ocasiona estar representando a los ciudadanos. Es obvio que no tenga la obligación de prestar un servicio al no tener un sueldo ni una relación contractual (económica) con el ciudadano. Entonces, dependiendo de la situación del político, éste recibirá unas cantidades de dinero u otras en función de su situación, pero no de su trabajo. Cobrará por lo que representa, no por lo que hace.
Se puede decir que el político está recibiendo cierta cantidad de dinero por el tiempo que le es enajenado y el sitio donde ha de estar. Por lo tanto, el político recibe el dinero por estar hablando de cuestiones de Estado en situaciones que competen al Estado. Es lógico que el político no recibe ninguna cantidad por estar comiendo en su casa con su familia o por estar viendo el fútbol con sus amigos.
Esto que parece una nimiedad no lo es tanto. En realidad, el político está siendo pagado por un trabajo, ya que si no estuviera dedicando su tiempo al Estado, estaría realizando otro trabajo por el que tendría unos ingresos para mantenerse. Así, el sueldo que recibe el político es un beneficio para el Estado, ya que crea una barrera a través de la cual el político no se venderá a otros intereses que no sean el Estado, en definitiva: no se venderá a otros intereses que no sea el que concierne a todos los ciudadanos del país.
De esta forma, el sueldo pasa a ser la protección del Estado para mantener el “derecho a la rebelión” de todo ciudadano o político y de esta forma poder crear una sociedad abierta y libre basada en la diferenciación de todos los ciudadanos y la no tiranización en favor de cualquier idea de carácter único.
A través de los sueldos de los funcionarios y de los políticos, el Estado está garantizando la libertad de acción de todos los ciudadanos, y al mismo tiempo, los funcionarios y políticos están decreciendo la mejora económica del país. Pero es una necesidad, toda estructura necesita organizarse y con ello se mejora el rendimiento. Si el funcionariado y los políticos trabajan como es debido y son consecuentes con sus tareas el país se ve beneficiado y la riqueza del país aumenta.
Por esta razón, los funcionarios y políticos, tienen la obligación no solo de realizar su cometido de la mejor forma posible, sino de evitar gastos inútiles al Estado para que el país sea más rentable.
En la otra cara de la moneda tenemos la situación opuesta. Cuando un ciudadano consigue estabilizar su situación económica se relaja en la consecución de sus tareas.
Ocurre sin embargo, que conseguir un puesto de funcionariado sobrelleva en el ciudadano la necesidad de rentabilizar su permanencia en él. En el caso de que el empleo sea de por vida esto no se hará patente rápidamente, es más, tampoco ocurre siempre. No por el hecho de estar trabajando como funcionario un ciudadano deja de atender a su trabajo, eso solo ocurre muy pocas veces.
Lo que sí ocurre es una pérdida de la realidad social del país. Al tener una situación personal estable y duradera, el funcionariado, deja de percibir la necesidad de la sobriedad en el gasto. Llega un momento en que no tiene tanta importancia gastar un folio o un clip, utilizar cinco minutos más o menos para redactar un documento. Incluso se puede llegar a desatender al ciudadano. Aunque he dicho dos cosas juntas, son totalmente contrarias: por una parte es el ciudadano quien está pagando el sueldo y lo hace para que el funcionariado realice el trabajo que él paga para que la sociedad funcione, y por otra parte, el ciudadano está pagando para que se realice la tarea con el menor costo económico posible, con el menor gasto en materias primas. El ciudadano paga por una atención, el ciudadano paga por algo intangible: la sociedad.
De esta forma, el funcionario no ve la diferencia entre utilizar una herramienta (como un ordenador) que sea más barato o más caro, o que su mantenimiento sea más barato o más caro. En el caso de que tenga opción a elegir la herramienta optará por la más apetecible, no por la más económica. Ni siquiera optará por la más preparada para la tarea que va a realizar. Ello es así por que el funcionario no tienen conciencia de cuáles son las necesidades sociales para las que fue contratado. La razón es la falsa creencia de que la realización de una tarea concreta es la única utilidad de un funcionario. En realidad, el funcionariado no solo es necesario para realizar una tarea concreta, sino también para atender a las necesidades de cada ciudadano en todos y cada uno de sus tramos. La parte social del trabajo de los funcionarios se ha perdido en parte de ellos, únicamente en aquellos funcionarios que mantienen el trato social como premisa de su trabajo se mantiene conscientemente esta necesidad de actuación.
Llegamos después de esto a los políticos. A su trabajo. Ya sé que lo políticos no gustan de recibir un sueldo, ni de realizar un trabajo para la sociedad. Están un poco más arriba. No sé porqué. O no quiero saberlo.
La realidad es que un político debe recibir un sueldo y debe realizar un trabajo. A diferencia de un funcionario que consigue su plaza por un período determinado en base a unas necesidades concretas para el puesto que va a desarrollar, el político, es votado por los ciudadanos cada cierto tiempo para que lo represente, o más bien, para que en su nombre haga funcionar el país. Con un doble objetivo: el ciudadano y la sociedad.
Por esta razón, el salario que recibe el político (ya lo sé que no debo llamarlo salario) ha de protegerlo de verse “comprado” por cantidades mayores que hagan que su integridad política quede al descubierto y no realice la tarea para la que fue votado. Por eso el sueldo es alto.
Sin embargo ocurre lo contrario.
Se ha eliminado el concepto de sueldo. Porque se ha eliminado el concepto de trabajo. Un político no trabaja, solo trasciende.
Se ha eliminado el concepto de equidad. Porque al no tener objetivo a que atenerse puede quebrantar el deber que tiene con el ciudadano.
El fin último del político ya no es ni el ciudadano ni la sociedad, sino sus intereses como clase, mantener el sistema con las mismas debilidades para poder continuar con el mismo quebranto sobre la sociedad.
El político ha dejado de ser un ciudadano íntegro para la sociedad, solo lo es para el estamento político y sus congéneres. De esta forma, la cantidad de dinero que recibe el político solo es para que mantenga su estatus social, ya no es para que proteja a la sociedad, ni para que sirva al ciudadano.
En definitiva, el sistema político ha instaurado la “protección al caciquismo”.
De esta forma, con una clase política cuyo único fin es mantener su estatus, lo único que se consigue con su retribución no asalariada es eliminar la posibilidad de representación ciudadana.

***

Con estos dos enfoques tenemos dos problemas viscerales en la sociedad actual:
1. Gastos desmesurados.
2. Ciudadanos no representados a través del gobierno.

Para el primer caso, una de las mejores soluciones para la sociedad, es reconvertir los gastos en sueldos. Pondremos un ejemplo. En cuanto al sistema informático del país, está basado en su mayor parte en un sistema operativo privativo, del cual hay que pagar anualmente la renovación de las licencias. Hoy en día hay suficientes herramientas libres para poder reconvertir el sistema informático del país hacia un sistema operativo libre. Reconvertir el gasto en licencias hacia la contratación de personal es más rentable para el país. También es más seguro para el país. También nos hace más fuertes frente a los desastres externos.

Para el segundo caso, podría decir que una de las soluciones sería no emitir ninguna retribución a ningún político, pero, sería todavía peor, puesto que generaría un daño conceptual en la clase política que generaría una pérdida de confianza del político y asumiría que la única forma válida de sobrevivir es a través de la búsqueda de retribuciones alternativas.
Una de las posibilidades sería delimitar las funciones de cada político, de forma que no pudiera abarcar más actuaciones de las que realmente puede acatar. Con ello se necesitaría multiplicar la cantidad de políticos necesarios. Ello conllevaría a una minoración en las cantidades que percibirían. Utilizar los medios tecnológicos que existen hoy en día (internet) para poder realizar sin gastos adicionales (dietas, viajes) su cometido. Y, evidentemente, teniendo exactamente las mismas cargas fiscales que el resto de ciudadanos.

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Pero en todo ello hay un problema: no es beneficioso para la clase política. Solo existe un camino: conseguir que la clase política evolucione, que realice cambio rápido y profundo. Me gusta pensar en la cuarta acepción de la RAE, en detrimento de la segunda. Hablo de la palabra revolución.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Más democracia, más evolución

La democracia es frágil, cuesta mucho de conseguir y muy poco de destruir. No solo se destruye a través de ataques directos (golpes de estado, guerras internas, ...) sino también a través de la pérdida de sus valores.

Es lícito que ciertos países, para evitar la destrucción de la democracia, utilicen herramientas poco garantes del derecho individual a decidirse y defenderse como el derecho al no-voto. Es lícito porque evita que la democracia caiga en desuso y desaparezca. Sin embargo, el daño que crea en el individuo puede no ser visto a largo plazo. Así, los individuos terminan percibiendo dicha obligación al voto como algo inherente a la democracia, consolida en la imagen de los ciudadanos un paralelismo entre obligación al voto y obligación a la sumisión. Este daño es imperceptible y va más lejos que el funcionamiento democrático o social. Es un daño psicológico en el individuo, en el que éste reacciona frente a la democracia como frente a un progenitor que nunca le dejará salirse de las normas. Prohibe la experimentación social desde los individuos, prohibe la evolución democrática desde los individuos, generando (por tanto) entropía y limitando a solo un tipo de posibilidad democrática cautiva. Imagino que aquellos países que obligan al voto tendrán previsto que cada 30 ó 50 años (por ejemplo) la ciudadanía vote volviendo a aceptar dicha obligación, si no es así se crea una endogamia en dicha democracia, se corta la evolución. No digo que no estén más evolucionados que otros, solo que están estancados.

Creo recordar que alguna vez he dicho que la mezcla cultural es la evolución de los pueblos. ¿Existe mezcla cultural en los países? Seguro, la inmigración asegura la mezcla y evolución, asegura la evolución tanto de las culturas internas del país como de las culturas provenientes de otros países. El país evoluciona junto a la identidad cultural. Se beneficia la democracia y se benefician los ciudadanos. En la mezcla está la evolución.

PIRATA aboga por la defensa de los derechos humanos, de todos los ciudadanos. Internamente tenemos democracia, utilizamos parámetros democráticos para trabajar y evolucionamos poco a poco gracias a ello.

Pero tenemos un error de concepto, y deberemos subsanarlo. No es un error conceptual. No es un error estatutario. No es un error individual. No es un error de grupos. Es un error evolutivo.

Basamos nuestras decisiones en el trabajo de los afiliados. Es correcto. Tenemos la figura de simpatizantes para todas aquellas personas que miran nuestro comportamiento sin atreverse a involucrarse en el funcionamiento diario. Es una reacción común en todas las sociedades.

Esta base de conexión social a través de los simpatizantes como primera entrada es primordial para entender el camino por el cual anda la democracia, para saber atender a las necesidades sociales de la democracia.

Y sin embargo, no estamos prestando atención. Eso debe cambiar.

Tenemos el grupo de afiliados que construyen con su esfuerzo de tiempo y dinero el futuro de PIRATA. Y también tenemos el grupo de simpatizantes que pueden decirnos en qué punto estamos, como navegamos y qué rumbo llevamos. Solo desde fuera se puede ver nuestra marcha. Desde dentro tenemos una visión de un solo sentido y sin apenas profundidad. Nos perdemos en la inmensidad.

Debemos utilizar las conexiones externas, los simpatizantes, para saber qué estamos haciendo, en qué estamos fallando, y cuáles deben ser nuestras prioridades.

La construcción de nuestros estatutos es fuerte, nos cuida de perder la fuerza de la democracia y evita que nos entronicemos y dilapidemos a nosotros mismos. Es un bien que debemos cuidar con sumo respeto.

Debemos crear consultas constantes en los simpatizantes, preguntarles qué falla en nuestro sistema, ser críticos con nosotros mismos, activar todos los mecanismos de evolución democrática.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Democracias y votos

Democracias y votos

La evolución democrática basa su eficacia en la colaboración mutua de los integrantes de la sociedad. Para ello, la sociedad establece diferentes medios de comunicación en ambos sentidos para poder recrearse continuamente. Cuando alguna de las partes deja de emitir se pierde la conexión y desaparece la colaboración democrática.

Por tanto, cuanta más comunicación entre ambas partes exista más afianzada estará la democracia. Si consideramos una democracia capaz de actuar conjuntamente con los ciudadanos una vez cada cuatro años frente a una capaz de hacerlo una vez a la semana, es indudable que esta última será más democrática y más social que la primera.

Los ciudadanos como integrantes de la democracia son el motor de la democracia, pero, ¿qué pasa cuando el gobierno se inhibe de colaborar con los ciudadanos? ¿qué pasa cuando los ciudadanos se inhiben de colaborar en el gobierno?

Primera pregunta: ¿qué pasa cuando el gobierno se inhibe de colaborar con los ciudadanos?

Se crea una democracia-dictadura. La consecución de los objetivos del gobierno dejan de ser las necesidad de los ciudadanos. El gobierno pierde el objetivo social con el cual nació. Cuando hace consultas ciudadanas intenta poner en compromiso la respuesta, no hacer consultas sencillas para que el ciudadano se vea bloqueado en su decisión y rompa el canal de comunicación. Para un gobierno destruir la comunicación con los ciudadanos representa una ganancia económica.

Segunda pregunta: ¿qué pasa cuando los ciudadanos se inhiben de colaborar en el gobierno?

Primeramente, se pierde el debate social, el gobierno deja de ser objetivo en sus razonamientos y solo percibe el éxito económico de la sociedad como objetivo democrático. Con ello se aleja más del objetivo social inicial de toda democracia. Seguidamente, los ciudadanos (debido a la escasez de conocimiento social desde el gobierno) perciben un retroceso democrático, asisten a una pérdida de libertades y derechos y optan por seguir el camino democrático sin acceso al gobierno. Los ciudadanos cortan la comunicación con el gobierno y actúan al margen de él. Ni siquiera cuando son consultados acceden a responder. Para un ciudadano destruir la comunicación con el gobierno representa una separación de sus capturadores, representa una libertad sin condicionantes.


El derecho al no-voto

Así, vemos que las democracias actuales pierden su eficiencia en el intento de acceso al ciudadano, pero no hay partes negativas, no hay pérdida de beneficios en los gobiernos, al contrario, siempre atribuyen la pérdida de conexión como un problema social y no un problema de gobierno. No ocurre lo mismo en el ciudadano, el ciudadano adquiere en el no-voto el derecho a su libertad, a no sentirse cautivo de un gobierno que no piensa en solucionar problemas básicos para la sociedad y los ciudadanos.


El movimiento PIRATA y el derecho al no-voto.

En PIRATA las cosas se complican, hemos puesto cauces para conseguir que los representantes no corten la conexión con los ciudadanos, hemos considerado que no solo el votante de PIRATA es quien demanda los derechos y libertades que defendemos, sino que consideramos que los derechos y libertades que todo ser humano tiene (véase la Declaración Universal de los Derechos Humanos) la representación obtenida como beneficio para toda la sociedad. PIRATA nunca podrá inhibirse del contacto social. El contacto social es el destino de PIRATA, de su movimiento.

En PIRATA hemos roto la consecución de un programa electoral (traducible económicamente) en la consecución de la Declaración Universal de los Derechos Humanos como bastión social. El fin último de PIRATA no es estar en el gobierno, solo es una herramienta para conseguir que la Declaración Universal de los Derechos Humanos se imponga como fin democrático.

Y ello nos ha llevado al primer problema sociológico sin resolver. La distancia con los ciudadanos, su pasividad ante la política. Pretendemos crear una colaboración mutua con el ciudadano (algunos lo llamarán Democracia Directa, otros Democracia Líquida, etc.) y sabemos que debemos traspasar esa barrera con la que nos hemos encontrado para conseguir nuestros objetivos. Ahora empieza nuestra lucha: conseguir que la sociedad se involucre con PIRATA para conseguir los objetivos sociales. PIRATA no pretende gobernar con afán electoral. Sabemos que una de las vertientes posibles de PIRATA es organizar la sociedad (aunque sea fuera de las urnas) para demandar y conseguir una democracia viva en todos sus aspectos y momentos cotidianos de todos los ciudadanos.

Nuestra primera barrera ha sido la falta de motivación interna, en otras organizaciones se suple la falta de motivación con un gran margen de maniobra en la cabeza del partido. En PIRATA el margen de maniobra siempre es la democracia. Por eso nos encontramos en un momento que va a suponer un gran esfuerzo para reactivar PIRATA dentro mismo de PIRATA.

Ahora, estamos invirtiendo el esfuerzo dentro de PIRATA en conseguir que las herramientas democráticas desactiven la inhibición democrática de parte de los afiliados a PIRATA. Para ello, la primera pregunta que nos cabe es: ¿como conseguir que el derecho al no-voto no se convierta en un freno democrático?

El derecho al no-voto es un acto que todo ciudadano debe mantener. Ningún sistema puede anular el derecho al no-voto. Eliminar el derecho al no-voto significa eliminar el derecho a vivir según su conciencia.

PIRATA debe enfocar la solución no en evitar el freno que es el derecho al no-voto, sino en replicar en el sistema el derecho al no-voto como parte integrante y positiva; y de esta forma intentar recibir del ciudadano qué está fallando y qué está perjudicando al sistema, para poder recapacitar en los errores y poder solucionarlos.

Primeramente, cabe establecer que aunque todo falle, el derecho al no-voto ha de ser inalienable, no se puede anular ni castigar el derecho al no-voto.

Como segundo punto de acción cabría la posibilidad de definir en todas las opciones de voto las posibles formas sociales de entender la vida en sociedad. No todos vemos con la misma necesidad actuar en las votaciones, ni tampoco todos vestimos igual, ni tampoco tenemos la misma necesidad de comida, medicinas, arte, etc. Todos somos diferentes. Y esa diferenciación es la unión de todos, el respeto a esa diferenciación es lo que hará que la democracia dentro de PIRATA evolucione positivamente. La atracción de cualquier persona por el derecho al no-voto es parejo a la falta de incentivos sociales en el sistema, conseguir aunar en diferentes visiones de voto dichas precariedades y consecuentemente que se vean reflejadas en movimiento social sería una de las principales tareas para frenar el no-voto en una sociedad democráticamente establecida.

Como tercer punto, cabe destacar que al ser PIRATA un movimiento con un margen íntegramente definido dentro de las variables democráticas, cualquier actuación de los ciudadanos que inhiba el contacto será paradójicamente la muerte social de PIRATA. Visto así quedaría como un tercer punto intentar la re-conexión con el fin social, para volver a recuperar el nexo con el ciudadano.

Insisto en que no es un problema social, ni siquiera del ciudadano, sino de pérdida de contacto entre el movimiento PIRATA y el ciudadano.


Reactivar la conexión social.


Solo hay una forma de reactivar la conexión social: con el contacto social.

Activar de nuevo el contacto social es una de las tareas prioritarias de PIRATA en este momento.

Una vez nos pongamos en contacto nuevamente con la sociedad y consigamos que vuelva a escuchar sus propuestas a través de nuestros canales nos quedará solo verificar que la comunicación se ha restablecido satisfactoriamente. Esto ha der ser a través nuevamente de intercambios de información.

Restablecer el sistema de votación lo más austero posible, aúnar esfuerzos en que el ciudadano se sienta cómodo ejerciendo su derecho al voto, y finalmente, consiguiendo que acepte el diálogo social entre PIRATA y el ciudadano.

Hay democracias en que no ejercer el derecho al voto se considera un ataque a la democracia, y van desde la simple irreverencia de no acatar un derecho irrenunciable, hasta el de perder derechos sociales o multas económicas.

Yo no creo en tales vertientes. El derecho al no-voto es como el derecho a la huelga. Cuando todo falla solo nos queda cruzarnos de brazos, y si quien tiene el control nos criminaliza por actuar de esta forma entonces ya no nos queda ni la libertad para pensar.


Votar o no votar: el mismo derecho

Aquí finaliza, pues, el discurso. Conseguir que el ciudadano vote solo será posible si obtiene con ello una beneficio.

Conseguir que vote sin coacción social, es además, un ejercicio de democracia y tolerancia.

Y acceder a su emisión de voto como una recepción de identidad social es la diferencia entre una democracia viva y una democracia muerta dentro de un gobierno de intolerancia en sus leyes.

Ser receptivo en el voto. Aceptar el voto crítico, aquél que nos indica qué está fallando; aceptar en las votaciones comentarios o quejas. Aceptar el voto positivo, aquél que nos indica que el sistema funciona pero que no tiene ganas de decidir, que apuesta por la continuidad del sistema, con los cambios que los otros ciudadanos libremente deciden.

Internet nos acerca a la individualidad en el conjunto. Aceptar todas las vertientes del voto nos dará la fuerza de poder seguir luchando por la democracia.

:·)

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Buscando el inicio

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la base de la humanidad es la socialización del individuo. Y hoy en día, existen multitud de problemas en nuestra sociedad. Tal vez encontrar el inicio de los problemas pueda darnos orientación para solucionar hoy en día la pasividad democrática en la que nos encontramos.

Los primero homínidos empezaron a socializarse en pequeños grupos de 10-20 individuos, bueno, no me iré por las ramas, me acercaré un poco más.

En las primeras tribus sedentarias en las que se empezó a cultivar sus cosechas y apacentar sus ganados se organizaron como grupos autosuficientes, y para ello, cada uno de los miembros del grupo se encargaba de un “trabajo” o disciplina primario.

Habría agricultores, ganaderos, artesanos, etc.

No nos olvidemos de citar dos de los trabajos que siempre han cohesionado los grupos, sin ellos el mantenimiento unificado del grupo y la evolución del mismo hubiera sido impensable. A saber:
Las mujeres y los ancianos.

No es trivial. La ausencia de uno de ellos haría que el grupo desapareciera. Las causas de desaparición podrían ser la segregación por falta de unión a través de la armonización de la sociedad a cargo de las mujeres, y la otra, la muerte cultural bajo la desaparición de los ancianos.

Es evidente que podrían haber hambrunas, ataques, etc. Pero eso son factores no previsibles (no del todo, pero no es el momento de hablar de ello).

Tomemos de una en una las situaciones:

Los ancianos. Llegado un momento en que un individuo ya no podía ocuparse con la energía necesaria de su trabajo, tenía dos opciones: desaparecer socialmente o reinventar su rol social.
Así, un anciano mantiene una herramienta que no puede tener un joven: experiencia, sabiduría, memoria colectiva, …, en definitiva: información vital para la subsistencia del grupo: la cultura.

Las mujeres: la maternidad. El punto clave es ese. En torno a la maternidad se suceden un sinfín de trabajos, todos con el común denominador de la socialización. Es, pues, a través de las madres como se consigue crear una sociedad social.

En estos dos casos vemos como ninguno de los dos grupos realizan una tarea con resultados tangibles. Son, por lo tanto los inicios del comercio de lo intangible, de la virtualidad.

También cabe destacar que ambos trabajos son exclusivos y no intercambiables, no como el resto de trabajos. Ello lleva al primero de los errores conceptuales de la sociedad: la creencia de que una especificidad única en un trabajo hace creer que el individuo que lo realiza solo puede acceder a ese desempeño. Falso. No es el individuo quien solo sabe ocupar ese puesto, sino al contrario, es el trabajo el que solo acepta a un tipo de individuo como válido.

Este fallo conceptual se mantiene hoy en día.

El segundo de los errores es inherente a la socialización: al desempeñar trabajos intangibles la sociedad los percibe como secundarios e innecesarios, por tanto, la evolución se encarga de enterrarlos en una clase inferior a las otras áreas de trabajo.

Pero la evolución tenía guardadas más sorpresas.

A partir de ahora me referiré a los grupos como familias.

En el momento en que los grupos se hacen más numerosos (a causa de la unión de varias familias) es cuando empieza a verse la necesidad de colaborar entre todas las familias. De esta necesidad de colaborar entre todas ellas surgen los primeros “cargos políticos”. Aquí los ancianos tomarán parte activa, sobrepasando al resto de clases.
A partir de aquí ya se enfrentan tres clases:
a. Las mujeres (a cargo de la socialización).
b. Los trabajadores (a cargo de la economía).
c. Los ancianos (a cargo de la cultura e información).

A. Las mujeres: Esta clase como encargada del mantenimiento y cohesionado de la sociedad adquiere un poder de lo intangible muy fuerte. Esta clase es la encargada de establecer el “sistema social”. Lo que hoy entendemos como “funcionarios”.

B. Los trabajadores: Esta clase es la responsable de mantener vivo el grupo, su desempeño tiene un valor tangible. Hoy podríamos representarlo como “la economía”.

C. Los ancianos: Esta clase será la que más evolucionará. Se subdividirá en varias sub-clases, adquiriendo cada una de ellas diferentes valores:

Cultura => información => control de las decisiones

En estas subclases se puede percibir como el flujo de control más alto está en el individuo que toma las decisiones. Hoy en día representado por el “gobierno”.
Esta sub-clase necesita estar constantemente controlando lo que ocurre, con lo cual instaura un sistema de información y control. Hoy en día representado por las “fuerzas del estado”.
Y, finalmente, la sub-clase que se encarga de que todo siga el ritmo adecuado, controlando de cerca el origen de la información: la cultura del grupo. Hoy en día representado por la “educación”.

***

El gobierno ha de permanecer activo, evitando que se desmorone todo, en principio por bien del grupo, pero con posterioridad con la finalidad del bien del gobierno.

El gobierno actuará de forma agresiva:

Así, a la clase “sociedad” la demonizará para evitar que vuelvan a recoger el control.
A la clase “económica” la obligará a pagar la deuda social (existente solo en la mente del gobierno).
Y finalmente a la clase “educativa” le marginará sus conocimientos para que no pueda saber qué está ocurriendo.
En este último tramo surgen unas tendencias culturales en la sociedad que rechaza el control del gobierno sobre la cultura. Así la cultura libre se convierte en contra-cultura (cultura=gobierno) o como dicen desde el gobierno ahora: en cultura pirata.

***

Ya tenemos identificados los orígenes de los problemas actuales. Intentaremos buscar soluciones.

1. Para eliminar el poder de los gobiernos hay que eliminar el control que tienen de la cultura, de forma que la contra-cultura (contra-cultura=contra-gobierno) se convierta en cultura libre sin censura. De esta forma, todas aquellas leyes que criminalizan a los individuos por compartir cultura son leyes que entronizan el despotismo del gobierno.

2. Para recuperar la vitalidad del mercado hay que separar la economía del coste social.

3. Para conseguir una sociedad “social” es necesario entender antes un concepto primordial: hoy todos somos mujeres. Ya no existe el rol “mujer” (únicamente el de madres y está evolucionando). Esto quiere decir que todos somos responsables de la “socialización”. Por ello todos deberíamos ocupar tiempo en la socialización. Ahora bien, la mejor democracia es la que deja poder de elección a los individuos. La elección de ocupar tiempo en la “socialización” o invertir con dinero en la “socialización” ha de ser un elección personal.

martes, 14 de septiembre de 2010

Democracia viva, ¿el nexo con el futuro?

La sociedad basa su eficacia en la unión y cohesión de todos sus integrantes. No importa la situación económica, cultural, geográfica o de otra índole; el resultado siempre ha de ser beneficioso para quien mantiene en funcionamiento la sociedad.

A lo largo de la historia se ha ido creando una conciencia de sociedad en la que la aceptación de ser humano empezaba de la mano de quien tenía el control de dios. Poco a poco este círculo de "amistades humanas" fue creciendo de tal forma que generó un gran grupo de humanos que mantenían el control a través de la religión e ineludiblemente con el poder que le otorgaban las posesiones terrenales del dios dador. No es extraño, por tanto, que las vidas que estaban en sus manos no tuvieran valor, que ni siquiera fueran humanas.

Para conseguir la humanización de todos los integrantes de la sociedad empiezan a preguntarse quien es libre y con qué derechos. Empiezan las guerras de clases y la lucha por el fin de la esclavitud. Alcanzar la humanización fue el fin de la no-democracia.

Los créditos de dios habían desaparecido. La deuda es inmensa, todo un mundo en busca de sus bienes que están controlados por unos cuantos agraciados.

Ahora, quienes heredaron esos créditos deben luchar para no perderlos. Los ciudadanos, que ya son humanos, libres y con derechos, aceptan vivir en sociedad y se organizan. Para ello deberán establecer normas de funcionamiento, y lo mejor es adaptar a la nueva realidad lo que siempre ha funcionado: delegar en dios el futuro. con esta premisa continúan funcionando los estados, en mayor o menor medida.

Pero algo no funciona, ¿qué ocurre en una sociedad humana e integrada que está imposibilitada de conseguir sus objetivos?

La sociedad está encerrada dentro de un sistema herrático y desproporcionado. Trata a los humanos como materia prima, no considera que el sistema debilita o fortalece la situación de unos humanos contra otros. Las leyes se van convirtiendo en penosas y perversas en manos del estado.

El estado no acepta a la humanidad, a todas las diferencias que lo hacen humano y diverso.

El estado crea una tabla rasa donde medir y culpabilizar a la gran mayoría de humanos. No son justas las leyes que condenan con la misma cantidad monetaria a diferentes humanos sin considerar el efecto de la pena en cada persona. Las leyes deshumanizan a la sociedad.

Así, la sociedad, solo puede humanizarse consiguiendo el control de las leyes, observando, recapacitando, discutiendo, motivando, evolucionando el estado con las leyes a través del contacto social.

La sociedad (humana) es consciente de ello, pero peligra el futuro de quienes controlan los gobiernos y los mercados. Así, permitir que de vez en cuando se decida quienes nos representan es más beneficioso que dejar las decisiones en manos de los ciudadanos, humanos de a pie.

El poder requiere tener control, cuanto más tiempo y durante más tiempo tenga el control sin interferencias de los ciudadanos más beneficioso para la clase dominante.

La Democracia Directa viene a solucionar gran parte de estos "indeseables perjuicios", mantiene el gobierno alerta, y al mismo tiempo, el estado es consecuente con los ciudadanos. Los ciudadanos pueden actuar para hacer cambios sobre leyes que no les gusta, y al mismo tiempo, hay leyes que no pueden hacerse (por ejemplo, cambios en la constitución) si no es mediante consulta ciudadana.

Pero quedan todavía grandes frentes donde no puede actuar la Democracia Directa.

La Democracia Directa es el formato en que el estado establece conexión con los ciudadanos, permitiendo a éstos rectificar las malas conductas de los gobiernos. La Democracia Directa ofrece una forma segura de verificar y cohesionar la conciencia social, creando la posibilidad de generar las discusiones necesarias para encontrar la mejor solución a un problema a través de todos los ciudadanos. El formato de Democracia Directa necesita utilizar el tiempo correctamente, dando suficiente lapso de tiempo para que se puede generar la discusión en la sociedad.

Sin embargo hoy en día hay un desfase temporal. El tiempo que necesita el gobierno para utilizar negativamente el poder que tiene y el tiempo que una Democracia tiene para contrarrestarlo es un desfase enorme, incluso en una Democracia Directa. La misma herramienta que ofrece la garantía de que funcione correctamente la Democracia Directa es la que obstruye la eficacia social de un mal gobierno: el tiempo. Hoy en día el tiempo es clave. El mundo se mueve a velocidad de vértigo, bastan pocos días o semanas para cambiar el rumbo de un gobierno sin intervención ciudadana.

A ello, debemos sumarle la evolución cultural de la sociedad que se enfrenta al estado y al gobierno instaurado. Es necesario entender que la sociedad es el fruto de la cultura de los pueblos que la integran. Por tanto, pueblos que tienen poca experiencia democrática serán más parcos de movimiento y reacios al autogobierno que pueblos con alta experiencia democrática. Ello no implica que no sepan decidir. Ello induce al miedo a decidir, un pueblo que ha sufrido de autoritarismos está preso del miedo a pensar, pero sabe qué es lo quiere. Así, la autoconfianza, la autoestima, la motivación, y, en definitiva, la cultura social y política del pueblo debe ir avanzando para que no tenga miedo a tomar decisiones, a involucrarse en el autogobierno.

Aquí tenemos uno de los grandes retos: conseguir que la sociedad hable sin miedo a través de sus ciudadanos.

La Democracia Directa es un escalón ineludible para conseguir dicho propósito, pero, tendremos todavía el paso definitivo pendiente de realizar: el autogobierno instantáneo.

Es fácil pensar que es imposible llegar a este tipo de autogobierno. Es fácil creer que la Democracia Directa es el fin último de una democracia. Pero, conseguir que la sociedad resucite, conseguir que la sociedad esté viva políticamente, en definitiva: conseguir una Democracia Viva, es una finalidad que está dentro de las posibilidades de este mundo.

Ahora, en pleno siglo XXI se tiene la herramienta fundamental: información al instante sin censura mediante la red de redes, internet.

Las opciones para plasmar el autogobierno son viables, las ventajas son para todos, las desventajas para quienes perderán el control del gobierno: los políticos y mercados financieros.

viernes, 3 de septiembre de 2010

El planeta Gaia y sus futuros.

James Lovelock en 1969 promulgó su teoría sobre la existencia de la tierra como un sistema llamado Gaia, como un sistema vivo.

Ahora, entendemos a la perfección la barrera que rompió en 1969. Ahora consideramos que aquello que hacemos dentro del planeta afecta a todo el planeta. Es una situación lógica y aceptada.

Entendemos a la perfección que Gaia siendo un ecosistema tiene sistemas que actúan como los de cualquier otro organismo.

Todo eso lo entendemos. Pero, ¿qué son los futuros para Gaia? ¿Un futuro? ¿Varios futuros?

Empezaremos valorando la realidad. Un sistema que solo tiene opción a tomar una decisión se enfrenta a dos futuros: uno en el que toma la decisión y otro en el que no toma la decisión. Ambas situaciones podrán generar futuros iguales o diferentes dependiendo de otros parámetros. Pero existen ya dos posibilidades, no solo una, por ello existen en el momento anterior a la posible toma de decisión dos futuros posibles.

Gaia, como todo organismo, deberá vivir atendiendo a su cuerpo y a su mente. Sí, hay muchas diferenciaciones respecto a lo que es una mente en todas las especies, unas más evolucionadas que otras, pero tienen mente. Entonces, Gaia, ¿piensa?, ¿tiene mente?

Si consideramos que las partes, seres o individuos que conforman Gaia son el conjunto de su cuerpo, entenderemos que cada uno de ellos actúa como una célula del gran sistema Gaia. ¿Donde situamos la mente?

Retrocedamos un poco. Una persona tiene conciencia, un grupo de personas unidas socialmente crean vínculos emotivos, económicos, sociales, etc. Se vinculan. Por ello, la acción de uno de los individuos acciona la respuesta de otros individuos, y así, individuo a individuo van activando campos de acción de un grupo social. Entre todos crean un movimiento social que podríamos llamar como axioma inicial o nexo cultural, así podríamos entender el nexo cultural como la cultura establecida en unos individuos. Cada cultura sería (bajo este concepto) un axioma inicial o "ser cultura", para entenderlo como una entidad que genera pensamiento.

Visto de esta forma, cada "ser cultura" es una parte del pensamiento de Gaia, cada "ser cultura" es uno de los posibles futuros de Gaia. O todos los futuros.

En este momento entramos en disquisiciones más mundanas. Si entendemos que los "seres cultura" definen los movimientos de ideas dentro de Gaia, entenderemos que las relaciones entre cada uno de los "seres cultura" afecta al rendimiento emocional de Gaia.

Así, las relaciones entre distintas culturas son la evidencia del futuro que le espera a Gaia.

Pero hay un disquisición en todo esto. El mundo no está dividido en "seres cultura", el mundo está dividido por fronteras, y ello marca las actuaciones de los "seres cultura". La existencia de fronteras provoca la continúa lucha por el mantenimiento o mejora de la situación de las fronteras a través de cada uno de los "seres cultura". Enfrentamientos. Fuerzas de choque dentro del pensamiento de Gaia. Futuros violentos en definitiva.

Sin embargo, entender que la relación entre los "seres cultura" podría ser acumulativa, de cooperación, de entendemiento y colaboración, disiparía poco a poco la necesidad de mantener las fronteras, la necesidad de mantener poderes por el control del territorio.

Pero no es tan fácil. Hay "seres cultura" (si realmente creemos que existen) más fuertes, y los hay más débiles, los hay que mueren con su última célula (o persona), y los hay que nacen a través de la unión de diferentes culturas y su mezcla.

Los "seres cultura" no son destructores, sin embargo, las células que lo componen pueden ser más destructivas en unos que en otros. Pero no nos equivoquemos, hay que buscar cual es el resorte que activa la fase destructiva en las células, hay que buscar porqué una célula cambia su forma de actuar, buscar qué le provoca su negativización. Así, las células pueden volver a su estado natural positivo. Más difícil es conseguir que un "ser cultura" restablezca su estado anterior a la guerra. Pero no imposible.

Entonces, ¿porqué los "seres cultura" se enfrentan? ¿por las fronteras? Protegerse de la amenaza siendo amenazadores.

Si consiguiéramos eliminar, o mejor, ir tamizando y disolviendo las fronteras, los "seres cultura" irían perdiendo la necesidad de amenazar a toda costa. Si los "seres cultura" se mezclaran con más viveza sus fronteras se romperían y desaparecería la amenaza, desapareciendo la necesidad de destrucción del vecino.

Entonces, ¿qué se conseguiría con la eliminación de las fronteras? Perdón, reformulo la pregunta: ¿qué se conseguiría con la eliminación de los nacionalismos? Mezcla cultural, nuevos "seres cultura" con nuevos futuros.

Si los nacionalismos fueran desapareciendo, las culturas de todos los pueblos ganarían, el sistema Gaia dejaría de enfrentarse a un futuro incierto, y, con bastante probabilidad, los seres humanos empezarían a vivir sin guerras.

Los nacionalismo son el pasado y el presente, son fuente de guerras. Prepararse para un nacionalismo es prepararse para un futuro en guerra. Es sucumbir al debate de amenaza o amenaza.

El futuro es la mezcla, el futuro son las personas, el futuro es la sociedad.

:·) elferrer 2010-09-03

Empleo, la cara amarga de los gobiernos

Las sociedades crean gobiernos para conseguir unos objetivos comunes a todos los ciudadanos: vivir. No nos engañemos, las sociedades no crean gobiernos para la guerra, sino para la paz.

Por tanto, el coste en los ciudadanos para dejarse gobernar: asumir la derrota, negociar la vida.

Hoy en día no hay ningún gobierno en bancarrota. Soy atrevido, lo sé. Para empezar deberemos entender cuál es el bien que atesoran los gobiernos, después de esto, podremos valorar su situación.

La evolución de las sociedades ha ido marcando como el poder se ha ido estabilizando y anclando a través de uno de los bienes más inmutables que existen hoy en día: el oro. Por esto, existe la conciencia colectiva de que el "dinero" (moneda de cambio del oro) es la base de la sociedad y de los estados, en definitiva, la herramienta de los gobiernos.

Desde niños hemos aprendido a valorar nuestras pertenencias, sabemos que cuando pedimos prestado y no podemos devolverlo estamos abocados al olvido y la desaparición, la muerte social. Y bajo esta premisa creamos todos los parámetros con los que valoraremos nuestro entorno y actuaciones.

Entonces, ¿porqué fallan los gobiernos? ¿porqué no consiguen salir definitivamente de su supuesta crisis?

Habrá que atender a varios parámetros, el primero, el dinero. Los gobiernos son entes difusos (aunque desgraciadamente siempre suelen haber las mismas caras) preparados para sobrevivir a todos los desastres. Para ello deben comprar su supervivencia, como las personas, pero no con la misma moneda que éstas. Los gobiernos compran su supervivencia con dinero. Para ello deben mantener a flote el sistema de quiebra monetaria, saber llegar hasta el límite de la crisis y todavía un poco más, para salir reforzados. Las relaciones monetarias son realmente sencillas: existen individuos con poco dinero y existen mercados financieros con mucho dinero. Los gobiernos solo deben conseguir que la balanza esté siempre a favor de los mercados financieros, sumando sus arcas.

El flujo del dinero debe mantenerse siempre desde abajo (poco poder adquisitivo) hacia arriba (mercados financieros), creando así una afluencia continua del dinero en poca manos. No es que sea malo ni bueno, pero, ello tiene un pequeño problema: el oro del planeta es limitado. Por tanto, mantener la corriente abajo/arriba del dinero a más velocidad de la que la sociedad puede generar beneficios hace entrar en quiebra el sistema social (entendido como el conjunto de ciudadanos y no como un sistema del gobierno). Para llegar a la raíz del problema deberemos entender como sobrevive el dinero en manos de los ciudadanos o de los mercados financieros.

Empezaré por abajo. Las personas generan en su entorno una estabilidad social (ya he dicho que las personas necesitan estar vivas socialmente), crean un entorno estable y seguro según sus condiciones (aquí intervienen factores culturales), una vez establecido su entorno social de forma segura, es cuando evolucionan al siguiente punto. En este punto el ser social pasa a ser un ser consumidor, con lo cual activa la sociedad a través del intercambio de bienes. Las personas ejercen un movimiento en la sociedad, esa es la base de una sociedad activa y sin crisis.

Y arriba. Los mercados financieros necesitan atesorar dinero. Su estructura se mantiene con el flujo de dinero. Tener dinero no es su destino. El destino de los mercados financieros es siempre acumulativo. Un mercado financiero no gasta, no compra. Los mercados financieros utilizan los mercados sociales para extraer de ellos los beneficios, los ingresos. Incluso cobran por su acción de recoger los beneficios de la sociedad. Pero todo legal ¿eh? Sin censuras, sin narcotráfico, sin blanqueo de capitales, sin corrupción urbanística, sin quiebras ecológicas. Todo legal, repito. Como iba diciendo: tener dinero no es su destino, su destino es tener todo el mercado. Por ello, la necesidad de tener el mercado (el dinero solo es la herramienta) deben mantener el control de las herramientas (el dinero) y no perder el control de ella. Esto solo se puede conseguir de una forma: eliminar el dinero del flujo social. Cuando un gramo de oro cae en manos del mercado financiero ya no vuelve a "bajar" al mundo terrenal de las personas.

Llegados aquí ya puedo terminar el enfoque: la crisis social está determinada por la pérdida de beneficios en las personas, ello implica un exceso de beneficio en los mercados financieros, un enquilosamiento del poder en pocas manos. Sin retroceso. La salida de la crisis social solo desaparece a medida que la misma sociedad es capaz de autogenerar un nuevo sistema viable de generar beneficios. No son los mercados financieros quienes lo hacen, son personas simples, estas personas como el lector que solo entienden de sobrevivir.

Y ahora llegamos a los gobiernos. Estaba diciendo antes que los gobiernos no están en crisis. Sé que todos (o casi todos) ya están con las manos en la cabeza (¡está loco!). Los gobiernos no mercadean con dinero. Los gobiernos mercadean con vidas humanas. Los gobiernos venden vidas humanas y sus beneficios. A manos del gobierno no somos más que votantes ignorantes, carne de cañón, chusma, en definitiva: el corral de donde sacar beneficios.

A manos de los gobiernos somos una materia prima más, eso sí, con poder de crear beneficio.

Sabiendo que somos una materia prima más, al gobierno solo le queda sacar el máximo beneficio de ella. Curiosamente, cuanto más alimenta a la maquinaria que hace funcionar al gobierno (los funcionarios) menos resistencia encuentra para el quebranto social. Así cuanto más "socialista" es una sociedad más controlada tiene las fuerzas de cambio. Pero no nos equivoquemos, cuanto más "capitalista" más control tiene sobre el poder adquisitivo de los ciudadanos. Así, ambos extremos son perjudiciales para la evolución hacia una sociedad equilibrada para los ciudadanos.

Debemos encontrar el término medio.

Y el empleo, los gobiernos no pueden controlar el empleo porque sacrifican el éxito a través de los ciudadanos, por el éxito a través de los mercados financieros. Y tarde o temprano, los mercados financieros, fagocitan los beneficios que mantienen el empleo en movimiento.

Si hay dinero en las manos de los ciudadanos hay empleo; si el dinero se mueve a los monopolios, las grandes empresas, en definitiva: hacia los mercados financieros; entonces, se destruye el empleo.

La moneda de los gobiernos (tal como los conocemos) son las personas. Los gobiernos no están en crisis porque continúan teniendo un corral lleno para crear beneficios.

La crisis está en cada uno de los ciudadanos. El gobierno solo intenta que los ciudadanos continúen dentro del corral.

:·) elferrer 2010-09-01

martes, 31 de agosto de 2010

Mi sueño es cambiar el mundo, eliminar las fronteras.

Mi sueño es cambiar el mundo, eliminar las fronteras.

Soy PIRATA.

Porque navegar por internet ha de ser libre,
porque internet es de todos,
porque quiero que oigas mis gritos sin que nadie me tape la boca,
porque quiero que oigas mis sueños sin que persigan mis manos,
porque quiero que sientas mis lágrimas sin que escondan mi rostro detrás de la nada,
porque quiero darte trocitos de mi corazón sin que me quiten la vida.

Soy PIRATA porque busco mis sueños junto a ti,
porque busco mi libertad junto a la tuya,
porque busco mi dignidad junto a la tuya,
porque busco mis derechos junto a los tuyos.

Soy PIRATA porque quiero que desaparezca cualquier discriminación.

Soy PIRATA porque defiendo el derecho de todo individuo a la vida, la libertad y la seguridad de su persona,
porque lucharé contra la esclavitud o la servidumbre de cualquier forma,
porque denunciaré las torturas, penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Soy PIRATA porque defiendo la libre circulación de todos los seres humanos.

Soy PIRATA y defiendo el derecho de toda persona a una educación gratuita y al libre acceso a la cultura.

Soy PIRATA y tengo derecho a no ser privado de ninguno de mis derechos por medio de patentes o trabas culturales que me impidan gozar de una vida cultural plena.

Soy PIRATA y tengo derecho a decidir mi presente y mi futuro,
tengo derecho a conocer mi pasado.

Soy PIRATA, me reafirmo y defiendo la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

:·) elferrer 2010-08-30

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Cualquier cambio o traducción deberá indicar su origen y autoría.
Cualquier cambio o traducción deberá mantener esta misma licencia (GPL).

viernes, 13 de agosto de 2010

Democracia viva, democracias circense, y otras lindezas

Hola a tod@s.

Me dispongo a aburriros otra vez. Espero que sea breve.

Hoy, la democracia, es un acto social por el cual pretendemos que "personas capacitadas para ello" administren nuestra sociedad, para ello, dejamos en sus manos el control total de nuestro futuro. Tenemos a cambio la tranquilidad de saber que harán lo mejor para tod@s y posiblemente harán lo posible para no desatender las necesidades de ciudadanos que se ven incapacitados para seguir el ritmo de la sociedad y quedan lacrados fuera de ella. Eso es lo que votamos un día cada cuatro años.

Por tanto, hemos adquirido una concepción de hace un par de milenios sobre lo que es una "sociedad": hemos conseguido montar la democracia circense. Mientras haya circo para alegrar a las masas todo funcionará bien, y cuando algo anda mal, la culpa siempre es de quienes están en la arena, nunca de las "personas capacitadas" para mandar.

Pero, ¿qué esperamos realmente de una democracia?

Tod@s tenemos muy claro qué entendemos por democracia, o qué debería ser una democracia en perfecto funcionamiento: sería un acto social en el que tod@s actuamos para conseguir una cohesión social y definir una interrelaciones para un futuro más equilibrado, procurando siempre mejorar entre tod@s el resultado de nuestros costes y beneficios sociales. No hablamos por lo tanto de dinero. Hablamos de relaciones sociales y de futuro.

En este punto, creo, es conveniente hablar de democracia viva. No es lo que tenemos ahora. La democracia viva se puede conseguir a través de ILCs y de otros medios, pero, indudablemente, hasta el día de hoy, era imposible poder hacerla funcional y rápida. Internet, los ordenadores, las redes sociales, etc., están posibilitando que esto tome forma. Se está creando el medio a través del cual se puede conseguir una interacción total a todos los niveles. En definitiva, se pueden crear los canales para conseguir una democracia viva.

Y ¿en qué consiste una democracia viva?

Su forma es muy sencilla, más sencilla que la democracia circense que ahora tenemos.

Una democracia viva es la capacidad de tod@s los ciudadanos de acceder y decidir a diario sobre el movimiento del país, del futuro de la sociedad.

Tod@s los que estamos en PIRATA somos conscientes de los recortes a todos los niveles que están sufriendo las libertades en internet. La pretensión es evitar que los ciudadanos tomen las decisiones, evitar que los ciudadanos sepan y decidan por ellos mismos.

Tomaré un ejemplo actual: wikileaks. Hasta hace poco varias ongs daban su apoyo a wikileaks. Ahora les piden que eliminen datos que han conseguido dar a luz. La situación o el problema no es que wikileaks haya puesto de manifiesto dicha documentación y con ello el peligro para cinco personas por su situación.

El problema radica en que los estados utilizan herramientas no autorizadas para realizar cometidos no deseados por cualquier ciudadano, el problema no radica en que wikileaks haya dado luz a dichos documentos, el problema radica en que el estado uso su fuerza para dichas acciones y tras las acciones se crearon los documentos. El responsable inicial del problema es el estado, no wikileaks. Ahora bien, ¿como se enfrenta wikileaks a esto? tiene las de perder. Porque está siendo actor frente a la acción del estado. No olvidemos, sin embargo, que wikileaks es una acción social frente al poder. Toda acción tiene su reacción. Y, desgraciamente, si la acción fue errónea, la reacción que se le espera no podrá ser mejor, aunque fuera necesaria.

¿Donde nos lleva este proceder del estado?

El estado no permite que los ciudadanos controlen la situación. Los estados están utilizando sus herramientas para eliminar la herramienta que es internet de las manos de los ciudadanos para el control social.

¿Cómo acometer un estado en democracia viva?

Empecemos por cerciorarnos que entendemos lo que es la democracia viva, o en su defecto, a través de ILCs o el medio que se desee o aproxime para conseguir un acceso total del ciudadano.

La democracia viva supone que tod@s los ciudadanos pueden acceder y de hecho acceden a sus necesidades de control de la sociedad. No es válido saber que puedo votar una vez cada cuatro años y ni siquiera votar. No es válido tener un sistema de democracia viva y ni siquiera utilizarlo. La primera guerra que tenemos está en que los ciudadanos comprendan que actuar para una democracia viva es tan importante como respirar, o comer, o tener sentimientos. Cuando un ciudadano accede a una asociación, ong u otra entidad está realizando un acto de democracia viva, pero sabemos que todos los ciudadanos no son así.

Pero el derecho a no decidir también es humano, no es una obligación.

Ello nos lleva al primer punto de partida. La partida empieza hoy, no empezó ni siquiera antes del 6 de diciembre de 2006.

Si desde PIRATA queremos conseguir una democracia viva, primero deberemos hacer entender al ciudadano qué es y como le afecta, que sienta la necesidad de actuar y que demande las herramientas. Nosotros podemos hacer funcionar una democracia viva, porque sabemos que las decisiones dependen de los ciudadanos, no de los políticos.

¿Porqué empieza hoy la partida? Ahora pongo en "ON" el botón. Está encendido. Ya no hay marcha atrás, a no ser que entre todos lo apaguéis.

¿Cómo se apaga? Con el silencio, con la desgana, con un "alguien lo hará... déjame irme de fiesta".

¿Cómo se mantiene en funcionamiento? Actuando, respondiendo, participando.

Y ahora viene lo mejor de todo: ¿los afiliados de PIRATA son partícipes? porque si queremos conseguir que unos milloncejos de ciudadanos participen, deberemos demostrar que es posible, y deberemos empezar por nosotros mismos.

No sé cuantos estáis leyendo esto, ni siquiera cuantos lo habéis recibido. Creo que unos cincuenta. Puede que más.

Si los participantes de esta lista quieren democracia viva solo deberán contestar... por ejemplo diciendo: "hola estoy aquí", "yo opino que...", "anda deja de meterte droga" (me gusta que me lo digan jejeje), "no opino como tu", "¿alguien se viene de fiesta?"... etc. etc.

El hecho de contestar es significativo de participar, sin importar el mensaje.

Después, si además de participar deseamos seguir adelante con PIRATA, deberían haber unas cincuenta contestaciones con mensajes creativos o preguntando cuál es el siguiente paso.

Esto solo es la lista asamblea@ ¿habrá democracia viva dentro de ella?

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Raül Martínez i Peris

jueves, 3 de junio de 2010

Hola

Hola soy uno de los afiliados al Partido Pirata, con intenciones . . . . .

  • Intenciones de hacer llegar la cultura y sus recursos a todos
  • Intenciones de mejorar las cosas y la política, participando activamente
  • Intenciones de que el Partido Pirata crezca
  • Intenciones de que funcione como un equipo
  • Intenciones de que se presente a elecciones y los ciudadanos tengan la opción de votarlo
  • Intenciones de presentarme como candidato
  • Intenciones de tener objetivos y cumplir estos
Existen muchos argumentos a favor y en contra de PIRATA, pero cuando oigo los negativos, recuerdo siempre:

Que, puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz;

Que, en el curso de la historia, la incomprensión mutua de los pueblos ha sido motivo de desconfianza y recelo entre las naciones, y causa de que sus desacuerdos hayan degenerado en guerra con harta frecuencia;

Que la grande y terrible guerra que acaba de terminar no hubiera sido posible sin la negación de los principios democráticos de la dignidad, la igualdad y el respeto mutuo de los hombres, y sin la voluntad de sustituir tales principios, explotando los prejuicios y la ignorancia, por el dogma de la desigualdad de los hombres y de las razas;

Que la amplia difusión de la cultura y la educación de la humanidad para la justicia, la libertad y la paz son indispensables a la dignidad del hombre y constituyen un deber sagrado que todas las naciones han de cumplir con un espíritu de responsabilidad y de ayuda mutua;

Que una paz fundada exclusivamente en acuerdos políticos y económicos entre gobiernos no podría obtener el apoyo unánime, sincero y perdurable de los pueblos, y que, por consiguiente, esa paz debe basarse en la solidaridad intelectual y moral de la humanidad.

Por estas razones, los Estados Partes en la presente Constitución, persuadidos de la necesidad de asegurar a todos el pleno e igual acceso a la educación, la posibilidad de investigar libremente la verdad objetiva y el libre intercambio de ideas y de conocimientos, resuelven desarrollar e intensificar las relaciones entre sus pueblos, a fin de que éstos se comprendan mejor entre sí y adquieran un conocimiento más preciso y verdadero de sus respectivas vidas. En consecuencia, crean por la presente la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, con el fin de alcanzar gradualmente, mediante la cooperación de las naciones del mundo en las esferas de la educación, de la ciencia y de la cultura, los objetivos de paz internacional y de bienestar general de la humanidad, para el logro de los cuales se han establecido las Naciones Unidas, como proclama su Carta.


Ya veis, no he acudido a nuestro ideario sino a la Carta de constitución de la UNESCO, aprobada el 16 de noviembre de 1945.

Cuando oigo o leo los comentarios y entrevistas de los defensores del Monopolio Cultural que se buscan lucrar injustamente del trabajo de otros, y lo que es mas grave, impedir por cualquier medio a su alcance el acceso de los ciudadanos a toda la riqueza cultural que por justo derecho nos corresponde; Lazándonos a todos al pozo de incomprensión, incultura, desconfianza y recelo mutuos, intentando sumirnos en la barbarie de la violencia.

Esta carta me los hace ver como "delincuentes" que cometen un atenteado contra La Humanidad.