martes, 25 de enero de 2011

#leysinde: precariedad democrática y abuso de poder institucional

Este mediodía escribía sobre tecnología y libertad.

Ayer el PP y el CIU no aprobaban la Leysinde, y hoy "La Ley Sinde se aprobará".

Es evidente que solo es política, ayer todavía era pronto para cosechar, hoy ya tiene cada cual lo que necesitaba.

Al final, se ha maquillado la ley, se ha incluido la sentencia del canon, y continuamos con la misma: nadie puede defenderse antes de ser condenado.

Yo no soy abogado, pero sea cual fuere la forma utilizada si no puedo defender mi postura antes de que me condenen, entonces, no es un estado de derecho.

No se trata de política, se trata de personas.

En este momento las personas ya no tenemos el derecho a ser inocentes. Empezamos siendo culpables y después con dinero y tiempo puede que te ganes la inocencia.

Ahora, ya están sentadas la bases para una sociedad precaria democráticamente. Ya hay dos tipos de ciudadanos: los libres y con poder, y el resto: condenados de por vida. Ya sabes, esconde la cabeza y no grites, puede que el gran hermano te oiga y te quite de enmedio.

Dentro de unos días o pocas semanas se aprobará la leysinde y se hará efectivo el abuso de poder por parte de las instituciones. Ya no existe la democracia.

Tecnología y libertad condicionada

Hace unas semanas en una lista de software libre conversábamos de cómo la tecnología ha conseguido eliminar de nosotros el poder de tomar ciertas decisiones, sabiendo además, que hemos llegado a este punto de encuentro sin siquiera habernos preguntado nadie si realmente deseábamos ganar comodidad y perder libertad de movimiento a causa de la tecnología.

Es indudable (y no lo cuestionaré) que prefiero tomar un ibuprofeno y que cese el dolor a vivir desnudo en la montaña y morir a una edad de treinta y pocos. Es un precio que acepto pagar.

Sin embargo en ningún momento he accedido a que sea otra persona quien decida por mí dicho contrato social. Cierto es que delego en unos gobernantes la negociación de mi contrato social, pero no delego ni mi vida, ni mis ilusiones, ni mis derechos, ni mis libertades. Y todo lo que no cedo en el contrato social está implícito en mí por mi cualidad de ser humano. Como todos ustedes.

La tecnología evoluciona con el ser humano, y pese a la tecnología el ser humano continúa siendo humano. Sin embargo, es la tecnología la que nos ha entregado a la gran mayoría el derecho a ser humanos, quitándole a los poderes la libertad de ser dioses y devolviéndonos la libertad de ser humanos.

La tecnología ya nos ofrece la virtualidad en todo su esplendor. Ya tenemos conexión con todo el mundo, podemos saber lo que queramos en el momento en que lo decidamos, podemos decir lo que queramos a todo el mundo en el momento en que lo decidamos. Es más, la tecnología ya nos permite hacerlo siempre, estemos donde estemos. Tenemos telefonía móvil con internet. Además, la tecnología va a dar el gran salto: se llama ipv6. Todas las herramientas tendrán su conexión a internet. Nuestro móvil tendrá una dirección ipv6 que nos permitirá una conexión total. Ello implica que nuestro móvil será nuestra carta de presentación, tendremos nuestra ipv6 para siempre, como el DNI. Y evidentemente, tener una ip fija y conexión a internet implica convertirnos no solo en clientes de internet, sino también en servidores de internet. Cada uno crecerá en internet con su imagen, irá modelando como se presenta al mundo. Igual que vistes unos zapatos o deportivas, un jersey de lana o una chaqueta vaquera, unos pendientes o unos piercings, de igual forma la gente nos verá diferentes al resto, con nuestra personalidad. Nuestro móvil hablará de nosotros, tendremos enlaces a nuestras fotos en nuestro móvil, no será necesario enviarlas a ningún servidor, la gente verá nuestras fotos en nuestro móvil. Tendremos toda la virtualidad dentro del móvil. Aquellos enlaces que nos gusten, esa película que hemos comprado, ese libro que hemos comprado: comprado, comprado, comprado.

Pero los seres humanos no son humanos porque consuman, sino porque comparten. Compartimos nuestras ilusiones, nuestros afectos, nuestros bienes, nuestra comida. Somos seres sociales y compartimos.

Por la misma razón compartimos enlaces, no por lucro, sino por socialización, por formar parte del grupo, por ser un ser: humano.

Sin embargo, la tecnología ha tropezado con una frontera humana: el control del futuro. Hasta hoy el futuro era dependiente de cada ser humano. Todos éramos capaces de decidir el camino a seguir, podíamos elegir comprar o no comprar, teníamos el control de nuestro futuro día a día porque teníamos el control de nuestros ingresos monetarios, en definitiva, de nuestro potencial de compartir.

Ahora las leyes empiezan a cambiar, han dado el paso en que convierten a cada ser humano en peligro en potencia, las leyes nos han convertido en culpables. Hemos llegado a un callejón sin salida, es el momento en que las leyes no respetan ni los derechos Constitucionales ni los Derechos Humanos. Nos vemos obligados a demostrar durante todos los segundos de nuestra existencia que somos inocentes. Y no solo eso, sino que además, el sistema va a poner todas las trabas posibles para que podamos ser inocentes. La razón: un culpable paga su libertad condicional, un inocente no debe nada.

En esta era de internet que nace, la información está haciendo transparente el calado de los gobiernos y las grandes empresas. Ya no son sueños o quimeras, ahora son realidades.

Internet ha nacido demasiado rápidamente, nadie supuso que perderían el control de la información. Los gobiernos mienten, los gobernantes actúan contra el Estado. Esa información debe desaparecer, y para ello no hay nada mejor que echar la culpa a los “enlaces no autorizados”. Hoy son enlaces a películas, desconectarán el enlace. Mañana serán enlaces a personas, desconectarán a la persona. Pasado mañana serán personas, muerte virtual.

Todavía creo en el ser humano, aunque algunos humanos se afanen en robarme mi contrato social.

Todavía creo en la justicia, aunque algunas leyes me conviertan en culpable.

Todavía creo en la tecnología, aunque algunas herramientas me quiten mi privacidad.

Y no por ello dejaré de intentar decidir mi presente y mi futuro, protegerme a mí y a mi entorno, y, buscar soluciones para problemas eternos: el poder.

Sólo hay una solución: entre todos decidimos quién nos controla, pero para ello necesitamos información: y quieren que no la tengamos.

viernes, 21 de enero de 2011

ALERTA: la crisis ha terminado, estamos en "Estado de shock"

Eres libre de creer o no creer. Eres inteligente. Decide tu futuro.

Es fácil creer que alguien tiene solución para cualquier problema, es más fácil de lo que parece. Y esto es así porque no tenemos conciencia de las implicaciones a que conllevan restaurar en la sociedad un Estado Humano.

Sin embargo, los gobiernos, no tienen inscrita en su finalidad servir a los humanos. Por ello, utilizan diversas técnicas para garantizar el fruto de su rebaño, del Estado Humano.

Como explica Naomi Klein, en su libro "La doctrina del Shock" (estado de shock), los gobiernos aprovechan situaciones de shock o traumáticas para desencadenar una batería de acontecimientos sociales y políticos para mantener el máximo tiempo posible el miedo dentro de los estados, y por ende, dentro de las mentes de los ciudadanos. De esta forma consiguen fácilmente generar beneficios tanto a nivel económico, social o de legislación para ellos mismos.

Estamos en crisis, y por lo tanto, somos susceptibles de considerarnos dentro de una cápsula traumática que paraliza nuestro sistema de raciocinio. Ello implica que no leemos los factores externos como normales y nos "fiamos" de quienes "tienen más información" para tomar decisiones. Por tanto, estamos expuestos a lo que los gobiernos quieren que sepamos.

Ahora nos dicen que la crisis va para largo, que nos acostumbremos a sufrir, por eso, lo mejor es erradicar de nuestras mentes la necesidad de ser libres. El gobierno quiere que aceptemos la crisis como totalitaria y como norma de vida, y en una sociedad en crisis, las libertades se pagan muy caras. Es la mejor época para aprobar la #leysinde.

Es más, yo diría que es ahora o nunca. En pocos meses la crisis empezará a suavizarse, las mentes empezaran a abrirse y los gobiernos no tendrán control sobre el pensamiento, deshaciéndose con el fin de la crisis el fin del pensamiento único.

El paro en Alemania ha tocado el mínimo que tenía en 1992 (el paro en Alemania). La gasolina se vende más cara que nunca (y el precio del barril del petróleo está acercándose a hace cinco años). Y sin tener información, me atrevo a decir que los viajes de China por todo el mundo fue para controlar la caída de beneficios de China por la recuperación económica de Europa y EEUU, y creo esto porque nadie (ni siquiera los chinos) van a casa de todos sus vecinos para oír como les dicen que son autoritarios y que no respetan los derechos humanos. Sin embargo sí es beneficioso dicho discurso para EEUU y Europa, que nos envían a los ciudadanos del primer mundo el mensaje de "en China no hay Derechos Humanos, a ver si os calláis, que lo que os vamos a quitar no es nada comparado con aquello".

¿Qué implican estos factores?

A. Los gobiernos mienten.
B. Los gobiernos tienen control sobre meses o años de información respecto al futuro económico.
C. Los gobiernos saben cuando es conveniente "jugar a la ruleta" con el dinero de los ciudadanos.
D. Los gobiernos tienen las herramientas (leyes) para contener el sistema durante un período concreto sin perder el control.

¿Qué quiere decir esto?

Llamemos "tiempo de beneficios" al transcurso de tiempo en que una zona entra en crisis y los ciudadanos detectan la existencia de crisis, así como el transcurso en que una zona sale de la crisis y los ciudadanos detectan la salida de la crisis.

Bien, los gobiernos controlan el "tiempo de beneficios" ocultando tanto la entrada como la salida de las crisis, asímismo, envían información contradictoria para que los ciudadanos no detecten el período en que está sumido dentro de los "tiempos de beneficios" para de esta forma crear artificialmente una "tiempo de beneficios" más prolongado.

Es en el "tiempo de beneficios" cuando se consigue explotar a niveles exponenciales los beneficios en inversiones como la bolsa o la vivienda. En definitiva, son los "tiempos de cosecha" para quienes controlan el mercado.

Así que, en este momento, estamos en "tiempo de beneficios", durante los cuales los ciudadanos no sabemos que estamos saliendo de la crisis, pero los gobiernos ya están empezando a recolectar los beneficios.

Evidentemente, si los ciudadanos no abrimos los ojos, no veremos que nos están robando.

Y ya sabes, si compartes todos ganamos. Tu decides.

domingo, 2 de enero de 2011

Cajas de ahorro y ciudadanos

Esta mañana oigo en la radio:

El estado obligará a la fusión de las Cajas de Ahorro, para luego INYECTARLES dinero y que puedan seguir funcionando.

Con nuestro dinero, este gobierno ayuda a unas entidades que se han dedicado todos estos años a desahuciarnos de nuestras viviendas.

¿Tenemos que ayudar a aquellos que nos han echado de nuestros hogares?

:·(